La Zerrichera
Aguantando la respiración
 En
el Gobierno regional
aguardan con expectación el
giro que pueda tomar la
instrucción judicial; y ya
cuentan con un equipo de
asesores
¿Qué representa La Zerrichera?
Es una finca de unas 240
hectáreas que representa el
1,07% de la Sierra de la
Almenara-Cabo Cope, en el
municipio de Águilas. Linda con
la autovía de Lorca y se
encuentra a unos 10 kilómetros
de la costa. Debe su nombre al
zerriche, un matorral de clima
seco.
¿Tiene valor medioambiental?
Tiene la protección como LIC
(Lugar de Interés Comunitario) y
ZEPA (Zona de Especial
Protección para las Aves). Es un
área óptima para la tortuga
mora; y cuenta con la presencia
de águila real, búho real y
halcón peregrino. Una pareja de
rapaces anida en la zona. Tiene
comunidades de matorral
termomediterráneo. Una parte
está alterada por la actividad
humana, ya que cuenta con
extensiones de secano y dos
zonas dedicadas al cultivo de
lechugas. En una de sus lindes
hay un grupo de viviendas
aisladas. Se han denunciado al
menos dos roturaciones ilegales
que han degradado la zona.
¿Cuando saltó el escándalo? A
raíz del Pleno municipal de
Águilas del 27 de octubre del
2005. Cuando se supo que un
concejal del PP había vendido
parte de los terrenos al Grupo
Hispania y pese a ello había
votado. Otros cuatro ediles del
PSOE fueron expulsados por no
votar en contra. A partir de ahí
se conocieron las supuestas
irregularidades de los trámites
efectuados por el Ayuntamiento y
el Gobierno regional para
recalificar los terrenos,
después de que el convenio
urbanístico hubiera sido
archivado y después reactivado.
Los terrenos pasaron de no
urbanizables a urbanizables.
¿Qué se quería construir? El
Grupo Hispania, propiedad de
Trinitario Casanova, presentó un
proyecto para levantar más de
3.000 viviendas, un campo de
golf y un hotel. El proyecto se
llamaba Águilas Golf, y se
sumaron Inverlur -inmobiliaria
de La Kutxa de San Sebastián-,
la promotora madrileña C-15, el
Grupo Lar y Riofisa. Al final
sólo quedaron Grupo Hispania e
Inverlur. Para edificar era
imprescindible cambiar la
calificación de los terrenos.
¿Cómo subió el valor de los
terrenos? Alhóndiga Agrisel de
Águilas compró la finca en 1999
por 20 millones de pesetas. Seis
socios de esta cooperativa y sus
mujeres la adquirieron tres años
después (a su propia alhóndiga)
por 44 millones de pesetas. Y un
año después cerraron la venta al
Grupo Hispania por 1.185
millones de pesetas a pagar en
especie (a cambio de 44
viviendas). El Grupo Hispania
recibió trece meses después un
primer pago de 23,2 millones de
euros de Inverlur por la venta
de La Zerrichera. Cuatro meses
después, recibió un segundo pago
de Inverlur de 105 millones de
euros. El incremento de valor
está asociado a la
revalorización de los terrenos,
que pasaron a ser urbanizables.
Los seis socios de Agrisel y sus
esposas dicen que no han
recibido todavía ni un céntimo.
¿Quién denuncia y por qué? El
PSOE y la Asociación de
Naturalistas del Sureste
denunciaron ante la Fiscalía del
TSJ dos posibles delitos de
prevaricación y daños contra el
medio ambiente. Los ecologistas
acudieron al TSJ pidiendo la
paralización cautelar, que al
final obtuvieron.
¿Qué papel tiene la Fiscalía?
Después de un año de diligencias
informativas, el fiscal jefe del
TSJ Manuel López Bernal presentó
querella por presuntos delitos
de prevaricación, falsedad en
documento oficial, negociaciones
prohibidas a los funcionarios,
tráfico de influencias y cohecho
contra el alcalde de Águilas
Juan Ramírez; el ex concejal del
PP José López Díaz; el ex
director de Calidad Ambiental,
Antonio Alvarado; la ex
directora de Medio natural,
Encarna Muñoz; el ex jefe de
Calidad Ambiental, Juan Ignacio
Sánchez Gelabert; el ex director
de Vivienda y Urbanismo, Manuel
Alfonso Guerrero y José María
Ródenas, subdirector de
Vivienda.
¿Quién dio la orden de reactivar
el expediente que estaba
archivado? Partió de la
Consejería de Medio Ambiente. La
directora de Medio Natural envió
el expediente a Calidad
Ambiental, cuyo titular asumió
personalmente la tramitación al
considerar que el primer informe
técnico que prohibía la
urbanización (porque eran
terrenos protegidos) no tenía
rigor científico ni se ajustaba
a derecho. Hasta ahora no hay
constancia pública y por escrito
de que mediara una orden
superior, por lo que la Fiscalía
sólo ha actuado contra los altos
cargos que dejaron el rastro de
sus firmas. El PSOE apunta a que
estos altos cargos no pudieron
actuar sin el consentimiento de
sus consejeros.
¿En qué fase está ahora La
Zerrichera? Judicialmente, el
juzgado de Instrucción número 3
de Murcia asumió el caso después
de que otro juzgado de Lorca se
declarara incompetente. La
Audiencia Provincial, a su vez,
había rechazado el recurso de
los imputados. Ahora está en
fase de instrucción y días
pasados el juez tomó las
primeras declaraciones. De
momento mantiene la situación de
los imputados, a expensas de
decidir si amplía las
declaraciones a otras personas.
Por su parte, el Tribunal
Superior de Justicia ha dictado
un auto paralizando
cautelarmente la resolución del
consejero de Obras Públicas,
entonces Joaquín Bascuñana, que
aprobó la recalificación de los
terrenos.
Asimismo, la Comisión Europea
tiene abierta otra investigación
para averiguar cómo y por qué se
recalificaron los terrenos
protegidos. Por último, y a
nivel político, el proyecto del
Grupo Hispania fue paralizado
por el Gobierno regional en mayo
del año pasado, después de que
saltara el escándalo y con la
investigación de Fiscalía en
marcha. A nivel administrativo,
está pendiente de que se apruebe
el Plan de Gestión de la Sierra
de la Almenara para ver si se
puede urbanizar o no. Por
último, el Grupo Hispania
mantiene su proyecto. Anunció
que pensaba denunciar al
Gobierno regional, y en concreto
al presidente Valcárcel, por los
daños que le ocasionaba la
paralización. No presentó tal
denuncia.
¿Qué ha pasado con los políticos
y funcionarios relacionados con
el caso? Ninguno ocupa ahora el
puesto que tenía cuando se
tramitó La Zerrichera, según
explicó en julio pasado el
presidente Valcárcel. El
consejero de Medio Ambiente
Francisco Marqués dimitió en
abril del año pasado para entrar
en la actividad privada. Negó
que fuera a causa de La
Zerrichera. Sin la aprobación de
su departamento -de la Dirección
de Calidad Ambiental- habría
sido imposible que el proyecto
saliera adelante. El consejero
Joaquín Bascuñana, que firmó la
resolución final como titular de
Obras Públicas, ha pasado a la
nueva Consejería de Política
Social. Según Valcárcel, había
que sacarlo del ojo del huracán.
Bascuñana se confesó
públicamente amigo personal de
Trinitario Casanova. Por su
parte, Antonio Alvarado dirige
el Cluster del Mar Menor. El
alcalde de Águilas revalidó el
cargo, con un concejal más.
¿Cuáles son los supuestos puntos
oscuros? 1) El primer informe
técnico contrario a la
urbanización fue suprimido del
expediente. 2) La Evaluación de
Repercusiones, trámite previo a
la declaración de impacto, se
basó en un estudio de la
Universidad de Almería que fue
supuestamente manipulado. 3) El
jefe de servicio que tramitó la
Evaluación informó después a sus
superiores de que no asumía lo
que había firmado. 4) La
Comisión Técnica de Evaluación
de Impacto Ambiental no informó
a favor del proyecto. 5)
Intentaron colar un informe
técnico sin firma para favorecer
la recalificación. 6) Se dio 24
horas de plazo a una dirección
general y a los servicios
jurídicos para informar del
expediente, y en caso contrario
se daba por favorable. 7) Un fax
misterioso llegó al Ayuntamiento
de Águilas dando el visto bueno
a la recalificación, antes de
que la firmara Alvarado. 8)
Alvarado a su vez firmó un día
antes de que estuviera el
estudio de repercusiones. 9) El
secretario municipal de Águilas
advirtió de supuestas
ilegalidades de trámite. 10) El
alcalde de Águilas dijo en le «rebañaban
la cabeza» si no reactivaba el
expediente archivado. 11) El
informe jurídico de Obras
Públicas no se incluyó en el
expediente enviado a la
Fiscalía, y en su lugar apareció
otro favorable al proyecto. 12)
La recalificación se aprobó sin
que Bruselas informara y
autorizara el cambio de uso, al
tratarse de zona LIC y ZEPA.
¿Dónde está el meollo? Si se
forzaron o no la ley y los usos
administrativos para beneficiar
al promotor Trinitario Casanova.
El Gobierno regional siempre ha
sostenido que no hubo ninguna
ilegalidad, y menos, dinero de
por medio. En última instancia,
miembros del Ejecutivo creen que
si la Justicia encuentra algo se
limitará a irregularidades o
reproches de tipo
administrativo. En el Gobierno
regional, no obstante, muchos
aguantan la respiración, hasta
comprobar qué derroteros toma la
instrucción judicial. Según ha
podido saber La Verdad, un
equipo externo de abogados y
juristas está analizando la
situación para actuar, si llega
el caso, y si salpica más
arriba. |