CajaSur y Unicaja han cerrado este lunes el acuerdo de fusión tras los
contactos
informales que
han mantenido
ambas entidades
financieras.
Fuentes del
sector han
confirmado que
en los últimos
días han
mantenido
conversaciones,
como el
encuentro del
pasado domingo
en Sevilla con
los presidentes
de CajaSur y
Unicaja,
Santiago Gómez
Sierra y Braulio
Medel,
respectivamente.
El consejo de
administración
de la caja
cordobesa,
previsto para el
próximo
miércoles,
tendrá
que facultar a
los órganos
directivos
para que lleven
adelante los
términos del
acuerdo, que se
produce después
de que el 13 de
julio Unicaja y
Caja Jaén
anunciaran el
comienzo de su
proceso de
fusión.
De esta forma,
la caja
controlada por
la Iglesia
católica se
incorpora al
acuerdo
alcanzado la
semana pasada
entre la
malagueña
Unicaja y Caja
de Jaén mediante
el que el líder
andaluz del
sector absorbía
a la segunda, la
entidad más
pequeña de las
cinco con sede
en Andalucía.
La nueva caja,
de la que
todavía
no se ha
decidido su
nombre,
se sitúa entre
las seis
primeras del
país con unos
activos que
superan los
50.000 millones
de euros -en
concreto,
54.000-,
cumpliendo así
una de las
recomendaciones
que ha hecho el
Banco de España
a las entidades
interesadas en
fusionarse.
Con
cerca de 1.500
oficinas y 9.000
empleados,
tendrá unos
recursos propios
de 4.200
millones de
euros. Mientras,
el beneficio
conjunto de las
tres ascendería
a 325 millones.
En todo caso,
los impulsores
de la unión
estiman que esta
cifra la
elevarán
rápidamente dado
que 2008 fue un
ejercicio
especialmente
complicado. Como
ejemplo,
recuerdan que en
2007 el
resultado neto
fue de 424
millones.
CajaSur
había
planteado
una
serie
de
reivindicaciones
que
el
Cabildo
Catedralicio
de
Córdoba
consideraba
irrenunciables.
Entre
ellos,
destacan
el
mantenimiento
de
la
plantilla
(3.000
empleados)
o
que
el
recorte
no
sea
traumático;
competencias
sobre
la
obra
social
y
cultural
(OBS).
Reunión
en
Sevilla
Los máximos
dirigentes de
Unicaja y
CajaSur se
reunieron este
lunes en Sevilla
cerrar el
acuerdo de
fusión entre
ambas entidades,
que se sumaría a
la operación
iniciada hace
una semana entre
la caja
malagueña y Caja
de Jaén.
Desde el
mediodía se
reunieron en un
restaurante
sevillano el
presidente de
Unicaja, Braulio
Medel, y
personas de su
más absoluta
confianza dentro
de la caja
malagueña y tres
miembros del
Cabildo
Catedralicio de
Córdoba,
integrantes de
la cúpula de
CajaSur.
Las fuentes
consultadas
indicaron que
ambas partes
esperaban llegar
a un acuerdo, ya
que por parte de
las cajas "sería
muy importante y
se quieren dar
pasos firmes
hacia ese
proyecto, para
conseguir que
sea una
realidad".
La reunión
giró en torno a
una serie de
condiciones
previas que la
caja cordobesa
pone como
requisitos, la
primera, "que se
garantice la
continuidad" de
sus empleados en
la caja
resultante de la
fusión a tres.
En dichos
contactos, que
vienen
manteniendo
CajaSur y
Unicaja al más
alto nivel, la
caja cordobesa
también dejó
claro que su
principal
preocupación,
además de sus
más de 3.000
trabajadores,
es que la
economía de
Córdoba y su
provincia no se
resienta por la
fusión, es decir
"que Córdoba no
pierda" el gran
respaldo
financiero que
para su
actividad
productiva
supone ahora la
acción CajaSur.
En el
contexto de esta
segunda
condición se
incluye la
cuestión del
control sobre la
Fundación
CajaSur y su
Obra Social y
Cultural, que
para este año
cuenta con un
presupuesto de
cerca de 20
millones de
euros, con
destino directo
e indirecto en
su mayor parte a
actividades y
proyectos
culturales y a
medidas de
carácter social
en la provincia
cordobesa.
La Iglesia
quiere conservar
lo que le
"corresponde"
En cuanto a
la tercera
condición, ésta
tiene que ver
directamente con
la llamada
"singularidad"
CajaSur, es
decir, a juicio
de la caja
cordobesa a la
hora de llevar a
la práctica la
fusión con
Unicaja y Caja
de Jaén debe
tenerse muy en
cuenta "el papel
de la Iglesia
(Cabildo
Catedralicio de
Córdoba) como
entidad
fundadora" de
CajaSur.
Esto
significa que la
Iglesia quiere
conservar "lo
que en justicia
le corresponde",
es decir,
mantener como
propio
determinado
patrimonio,
de forma que no
pase a formar
parte del
patrimonio común
de la nueva caja
que surgiría de
la unión a tres
que se pretende.
Ello implica,
también,
mantener un
determinado
grado de
representación
para el Cabildo
Catedralicio
en los órganos
de gobierno y
control de la
entidad
resultante de la
fusión a tres.
Para CajaSur,
éste es un punto
clave, como los
anteriores, a la
hora de
profundizar en
el proceso de
fusión, que
hasta ahora no
se negocia
oficialmente,
pues, de hecho,
el consejo de
administración
de la caja
cordobesa
todavía no ha
tratado ese
asunto.