Juan
Emilio
Maíllo
Madrid.-
Nueva
fusión a
la vista
y, de
nuevo,
dentro
de una
misma
comunidad
autónoma.
Caja
Duero y
Caja
España,
las dos
primeras
entidades
de
Castilla
y León,
llevaban
meses
dando
vueltas
a una
posible
fusión,
pero se
les
acaba de
sumar un
tercero:
Caja
Burgos.
La
integración
de las
tres
entidades
daría
lugar a
la
sexta
caja de
ahorros
del país
y, por
volumen
de
activos,
se
situaría
por
delante
de la
que van
a crear
Unicaja,
CajaSur
y Caja
de Jaén.
Los
directores
generales
de las
tres
entidades
ya han
mantenido
un
encuentro
con el
Banco de
España,
según ha
sabido
este
diario
por
fuentes
del
consejo
de una
de las
cajas.
Los
números
dos de
Caja
Duero,
Lucas
Hernández;
Caja
España,
José
Ignacio
Lagartos,
y Caja
de
Burgos,
Leoncio
García,
ya han
presentado
al Banco
de
España
la idea
que
tienen
para su
fusión.
El
organismo
que
dirige
Miguel
Ángel
Fernández
Ordóñez
ha
estado
en todo
momento
al tanto
del
desarrollo
del
proceso
de
integración
de cajas
en
Castilla
y León,
en el
primer
intento
a seis y
también
en el
que
iniciaron
el
pasado
abril
Caja
Duero y
Caja
España.
Estas
dos
entidades
unidas
no
llegan
al
tamaño
mínimo
de
50.000
millones
de euros
en
activos
que el
Banco de
España
considera
ideal
para
poder
garantizar
una
presencia
cómoda
en los
mercados
financieros
internacionales,
a
efectos
de
captar
liquidez.
No en
vano,
ninguna
pequeña
entidad
española
ha
conseguido
emitir,
desde el
inicio
de la
crisis,
sin
recibir
el aval
del
Estado.
Y cuando
lo han
querido
hacer
con este
respaldo
público,
han
tenido
que unir
sus
fuerzas.
Por
eso, en
una de
las
reuniones
mantenidas
les
invitó
(lo que
en
términos
del
Banco de
España
es
prácticamente
una
orden) a
buscar
un socio
adicional.
El
elegido
y
recomendado
por el
supervisor
ha sido
Caja
Burgos,
la
entidad
municipal
de la
provincia,
que
comparte
sede con
la
católica
Caja
Círculo.
La
consultora
KPMG,
que ha
asesorado
a Caja
Duero y
Caja
España
desde
sus
primeros
pasos,
presentará
a
finales
del mes
de
agosto o
en la
primera
semana
de
septiembre,
como
tarde,
la due
dilligence
que le
han
encargado
las
entidades.
Pero el
análisis
ya será
de las
tres, y
no
únicamente
de la
caja
salmantina
y la
leonesa.
Ese
documento
será
crucial
para
determinar
el peso
de cada
una de
las
entidades
en la
futura
caja, si
bien la
consultora
se
limita a
dar una
propuesta,
que debe
ser
negociada
por las
partes.
Fuentes
próximas
al
proceso
dan por
hecho
que, si
culmina
la
operación,
será
necesario
pedir
recursos
al nuevo
Fondo de
Reestructuración
Ordenada
Bancaria
(Frob).
Ese
proceso
de
negociación
no se
iniciará,
en todo
caso,
hasta el
mes de
septiembre.