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El PSOE no tocará la 'ley de cajas' ni permitirá seguir a los presidentes con
mandato caducado
La tormenta que agita las Cajas de Ahorro españolas no solo afecta a la
cuenta de resultados, consecuencia del aumento de las tasas de mora, sino
también a la mayor parte de sus presidentes. Los de adscripción socialista
mantuvieron hace escasas fechas una cumbre en Madrid para armar una estrategia
común que les permita mantenerse en el cargo una vez cumplidos sus actuales
mandatos, que no son renovables. ¿La disculpa? Una reforma de la
LORCA (Ley Orgánica de Cajas de Ahorros) destinada a permitir fusiones entre
Cajas de distintas Comunidades Autónomas.
La reunión madrileña tuvo lugar el pasado 24 de octubre, en la propia sede del
PSOE en la calle Ferraz de Madrid, y en torno a Octavio Granados, actual
responsable de Política Económica del PSOE –además de secretario de Estado de la
Seguridad Social-, que ofició de anfitrión, se sentaron pesos pesados de las
Cajas socialistas como Narcís Serra (Caixa
Catalunya), Braulio Médel (Unicaja),
Juan Pedro Hernández Moltó (Caja
Castilla-La Mancha), Manuel Menéndez (CajaAstur),
Jesús Medina (Caja Extremadura), entre
otros.
Todos regresaron de Madrid con el rabo entre las piernas.Y es que el resultado
no fue bueno para ellos. El vicesecretario federal del PSOE,
José Blanco, que ha tomado el mando de
las operaciones, ha querido zanjar en seco las crecientes especulaciones sobre
la renovación de mandatos, de modo que Granados, siguiendo sus instrucciones,
anunció a los presentes que en ningún supuesto el partido contempla la
posibilidad de emprender la modificación de la LORCA, y mucho menos permitir la
reelección a los Presidentes cuyos mandatos expiran definitivamente en el año
2010 o dentro de la legislatura.
En este sentido, recomendó a quienes se encuentren en esta situación que pacten
soluciones singulares o “triquiñuelas” (sic) con sus respectivos Gobiernos
autonómicos.La reunión venía motivada por la necesidad de modificar la Ley de
Órganos Rectores de Cajas de Ahorro (LORCA) para, en el escenario de la actual
crisis financiera, hacer posible las fusiones interregionales.
Tal
como anunció este diario, la idea surgió de forma oficial en el encuentro
que Rodríguez Zapatero mantuvo el lunes 6
de octubre en el palacio de la Moncloa con varios representantes del mundo
financiero. Los cajeros presentes en el encuentro:
Isidro Fainé (La Caixa),
Miguel Blesa (Caja Madrid), y Braulio
Médel (Unicaja), plantearon la cuestión al presidente, quien al parecer se
mostró receptivo a la idea.
Desde entonces, los presidentes socialistas se han mostrado muy activos en el
intento de acelerar el proyecto. La pretensión de esas fusiones interregionales
lleva, sin embargo, trampa incorporada, por cuanto muchos destacados presidentes
de Cajas, desde luego varios socialistas, cuyos mandatos están a punto de
expirar, ven en esa modificación de la LORCA -y sus correspondientes
trasposiciones autonómicas-, la posibilidad de renovar sus mandatos como
consecuencia de una eventual fusión dentro o fuera de su propia Comunidad, cosa
que obviamente no pueden reconocer en público.
Braulio Medel, a cuenta de su seniority
dentro del sector y de su estrecha relación con el PSOE y con el propio
Granados, con quien ha mantenido numerosos contactos al respecto, se ha
convertido en la punta de lanza capaz de
dar forma a esa modificación de la Ley para permitir las fusiones entre
entidades de distintas Autonomías y, de paso, otorgar un nuevo mandato en las
fusionadas a los presidentes salientes. Pero, como se ha dicho, el propio José
Blanco, que ha tomado cartas en el asunto, ha cortado en seco esas pretensiones.
No habrá pues, modificación de la LORCA, y los Medel de turno deberán trabajarse
su continuidad por otros caminos.
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