El Gobierno regional mantiene
las comidas y cenas navideñas previstas por las diferentes
consejerías pese a la polémica surgida en los últimos días. Fuentes
de Presidencia aseguraron ayer que la decisión se toma «para no
perjudicar a la hostelería en plena crisis». Las críticas surgieron
a principios de esta semana cuando se supo que Sanidad preparaba un
ágape para cerca de 700 altos cargos y funcionarios a costa de unas
arcas públicas muy mermadas por la difícil situación financiera que
arrastra el Servicio Murciano de Salud. Finalmente, el departamento
que dirige Ángeles Palacios decidió suspender la cita. Sin embargo,
el resto de consejerías no seguirá sus pasos.
Se mantendrán las comidas y cenas, aunque Presidencia
aclara que los funcionarios «pagarán más de la mitad» del cubierto y
defiende que se han ajustado al máximo los presupuestos con los
restaurantes. También se seguirán haciendo regalos, aunque habrá
recortes, y se enviarán tarjetas. En este último caso, el Gobierno
regional recuerda que el dinero suele ir a parar a ONG, que son
quienes editan las tradicionales felicitaciones.
Con las distintas medidas de ahorro, la Comunidad
pretende recortar «conforme a los criterios de austeridad y
responsabilidad que exige la actual situación económica», pero «sin
que desaparezca la tradición». En total, respecto a años anteriores
se espera reducir el gasto «entre un 30 y un 50%».
Por su parte, el secretario general del PSRM-PSOE,
Pedro Saura, terció ayer en la polémica y aseguró que «lo único que
ha liderado estas últimas semanas para afrontar la crisis» la
consejera de Economía y Hacienda, Inmaculada García, ha sido «la
organización de un convite de Navidad para cada consejería, cuando
el paro crece cada día en 220 personas en la Región».