"Se abre la
veda". Es la
frase más
repetida hoy
en el
mundillo
financiero
después de
la
intervención
de Caja
Castilla-La
Mancha (CCM).
La
interpretación
casi unánime
es que el
gobernador
Miguel Ángel
Fernández
Ordóñez
(MAFO) ha
lanzado un
mensaje
contundente a
las cajas de
ahorros de
que se han
acabado las
contemplaciones.
Por tanto,
ahora la
gran
pregunta es
cuál será la
próxima en
caer.
El
gráfico
superior,
elaborado
por JP
Morgan, es
bastante
elocuente,
aunque hay
que tener en
cuenta que
no están
todas las
que son:
faltan
varias cajas
de reducido
tamaño en
situación
cuanto menos
dudosa. El
gráfico toma
en
consideración,
en primer
lugar, el
ratio de
morosidad de
las
entidades
-la gran
amenaza para
su
solvencia-
en el eje
horizontal,
de forma
que, cuanto
más a la
derecha
aparecen,
más
morosidad
tienen según
los datos
oficiales de
2008. En el
eje vertical
se toma el
ratio de
capital Tier
1 (capital,
reservas y
participaciones
preferentes),
aunque con
la escala al
revés; es
decir,
cuanto más
arriba está
una entidad,
menos
capital
tiene y, en
consecuencia,
más
vulnerable
es a tener
problemas de
solvencia.
En
consecuencia,
cuanto más
arriba y a
la derecha
se encuentra
un banco o
una caja en
el gráfico,
más
peligrosa es
su situación
y más
probabilidades
tiene de ser
la próxima.
Como se
puede ver,
no hay
ninguna
entidad más
arriba (con
menos
capital) que
CCM, aunque
aparecen
bastantes
entidades
muy cerca;
por el
contrario,
sí hay
alguna más a
la derecha
que CCM y
otras
-algunas de
gran tamaño-
se
encuentran
por detrás
pero muy
cerca de
ella.
Otra
forma de
medir este
riesgo es la
relación
entre la
morosidad no
cubierta por
las
provisiones
y los
ingresos (o
beneficios)
que generan
las
entidades
para hacerle
frente.
Cuanto menor
sea la
proporción
ingresos/morosidad
no cubierta,
menos
colchón
tienen las
entidades
antes de
entrar en
pérdidas y
tener que
recurrir a
su capital
para
cubrirlas.
El
Confidencial
se ha hecho
eco de estas
cifras
referidas a
las 10
mayores
entidades
del país , y
los
resultados son
muy
similares a
los del
estudio de
JP Morgan.
Aviso para
navegantes
Lo cierto
es que casi
nadie se
cree que la
caja que
presidía
Juan
Pedro
Hernández-Moltó
vaya a ser
la última
entidad
intervenida
en esta
crisis. "El
Banco de
España no
quería
intervenir a
nadie y ha
esperado
todo el
tiempo del
mundo para
intentar
evitarlo.
Pero una vez
que ha
tirado la
toalla,
puede
intervenir
la segunda y
la tercera
en cuestión
de semanas",
afirma un
analista del
sector. El
propio
Solbes
reconocía
ayer que se
está
siguiendo a
otras
entidades,
aunque
volvió a
negar que
haya ninguna
en una
situación
tan crítica
como la de
CCM.
"CCM es
el Lehman
Brothers
español, un
aviso a
navegantes
de lo que
puede venir
si el sector
sigue
mareando la
perdiz en
vez de
tomarse en
serio la
solución de
la grave
crisis en la
que se
encuentra",
opinan en
una entidad.
En otra
añaden que "MAFO
ha lanzado
claramente
el mensaje
de que se ha
acabado la
mano blanda
que estaba
aplicando
hasta ahora
y que ahora
va a actuar
por las
bravas. Está
diciendo a
las cajas
con
problemas
que, o se
fusionan de
inmediato, o
ya saben lo
que hay". De
hecho, una
caja
confirma que
el Banco de
España les
pregunta a
todas cada
mes por la
marcha de
las
conversaciones
de fusión,
aparte de
por su
liquidez y
su
solvencia.
El tiempo de
las fusiones
se acaba
El
problema es
que las
fusiones no
son nada
fáciles,
como
demuestran los
casos de
Unicaja e
Ibercaja con
CCM, así
como otros
intentos:
BBK-Kutxa,
las cajas de
Castilla y
León o La
Caixa-Caixa
Catalunya.
En el
proceloso
mar de las
cajas, no
sólo hay que
tener en
cuenta el
rechazo de
las
entidades
solventes a
'comerse' a
las
insolventes,
sino los
complejos
entramados
de intereses
políticos y
sociales que
hay que
resolver. Lo
cual lleva
un tiempo
del que el
sector no
dispone
después de
lo del
domingo.
Otras
voces creen
que ser la
primera
intervenida
puede no ser
tan malo
después de
todo: "El
Banco de
España va a
ofrecerle
toda la
liquidez que
necesite y
el Gobierno
la va a
avalar,
además de
que ser la
primera en
vender
activos le
da ventaja a
la hora de
encontrar
compradores
y mejores
precios. Por
el
contrario,
la última en
llegar
tendrá menos
facilidades
para obtener
liquidez (o
capital
público en
caso
necesario)
y, además,
se
encontrará
un mercado
saturado en
el que será
muy difícil
vender
nada". Es
decir, es
más probable
que quiebren
las que
lleguen las
últimas que
CCM.
Por
último, otro
punto de
coincidencia
general es
que el Banco
de España y
el Gobierno
han tardado
demasiado en
meter mano a
un sector
financiero
que hace
tiempo que
se tambalea.
Como
muestra, la
encuesta de
ayer entre
los lectores
de El
Confidencial
arrojaba que
una mayoría
abrumadora
considera
"tardía"
esta
intervención.
Una vez
abierta la
veda, los
acontecimientos
pueden
precipitarse.